No les gusta lo que hago

Joven hispana que trabaja en una boutique minorista

No me compran, no me recomiendan, no crece mi negocio.

Esto le pasó a Cinthya, que tenía un local donde vendía ropa y accesorios para dama. Al principio el negocio iba bien, de hecho, hace 6 meses decidió abrir una nueva sucursal.

No se explicaba cómo es que ahora, después de algún tiempo, el negocio vaya para abajo, si al comienzo le iba tan bien.

Lo raro, es que las ventas habían bajado sólo en la sucursal principal, la primera que abrió. Los números no le hacían sentido, porque en la segunda sucursal, las ventas iban hacia arriba.

 ¿Qué sucedió?

 Primero. Cuando vio que el negocio crecía, abrió otra sucursal.

 Segundo. En los últimos meses se dedicó a crecer la segunda sucursal y confió que la primera crecería sola, sin intervención de su parte.

 Tercero. No se preocupó por el factor humano, es decir, quién estaba atendiendo la primera sucursal.

 Al final, resultó que la persona que había dejado para atender la tienda trataba mal a las clientas, abría tarde el negocio, incluso había sospecha que robaba dinero de la caja.

 Obvio, la persona fue despedida.

 Cinthya, entre otras acciones, implementó un sistema de encuestas donde las clientas dejan su opinión y la valoración del servicio otorgado.

 Quieres aprender a crear Encuestas de satisfacción.

 Crear en Google Forms.

 Crear en Microsoft Forms (pendiente)

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